jueves, 5 de marzo de 2009

Los alumnos de la Escuela Taller Ricardo Magdalena III rehabilitarán el Pabellón Oeste de entrada al Cementerio Histórico de Torrero




Los 24 jóvenes que forman parte de este centro, de edades comprendidas entre los 16 y los 21 años, están a punto de finalizar la fase de formación teórica y dar inicio a la práctica, que se extenderá durante el año y medio próximo

Los alumnos recibirán formación en los oficios de albañilería y pintura, al mismo tiempo que acometerán la rehabilitación de esta área de entrada al Cementerio, con más de 800 m2 construidos

Zaragoza, martes, 3 de marzo de 2009.- El Pabellón Oeste de entrada al Cementerio Histórico de Zaragoza y su entorno experimentarán una profunda transformación en los próximos meses gracias a las labores de rehabilitación que llevarán a cabo los 24 alumnos de la Escuela Taller Ricardo Magdalena III, impulsada y coordinada desde Zaragoza Dinámica. La vicepresidenta de este Instituto, Lola Ranera, ha presentado este mediodía la Escuela de manera oficial, coincidiendo con el final de la fase de formación teórica de los alumnos y el inicio inminente del periodo práctico.

Junto a Ranera, han participado en el acto de presentación el Presidente de la Junta Municipal de Distrito de Torrero, Florencio García Madrigal, la directora provincial del INAEM, María Luisa Souvirón, y el director de la Escuela Taller, Jesús Caudevilla.

La actividad de la Escuela Taller se inició el pasado 15 de septiembre de 2008 con el arranque de la primera fase de formación -de seis meses de duración-, en la que los 24 alumnos han recibido formación teórico-práctica de la especialidad profesional elegida ¿ 8 en pintura y 16 en albañilería-, siguiendo el programa del Certificado de Profesionalidad. En esta fase inicial, los alumnos que lo solicitaron han disfrutado de una beca para sufragar los gastos de su asistencia a la Escuela Taller.

A partir de la primera quincena de marzo y durante los próximos dieciocho meses, el curso avanzará de acuerdo a tres Fases o semestres de formación, en los que se alternará la formación práctica con el trabajo real en obra. Durante este periodo, los alumnos llevarán a cabo su labor en régimen de contrato laboral en prácticas, percibiendo como remuneración a su trabajo el 75% del salario mínimo interprofesional.

Los trabajos de rehabilitación se centrarán en tareas de demolición de las partes más deterioradas, la renovación de saneamiento, estructuras, solados y cubiertas, el revestimiento de tabiques y muros y la pintura y alicatado de las diferentes estancias.

De este modo, se espera que el próximo 14 de septiembre de 2010, fecha de conclusión prevista de la Escuela Taller, hayan finalizado los trabajos de recuperación del Pabellón y de su entorno. Se estima que los alumnos habrán invertido más de 3.400 horas de formación, tanto teórica como práctica, además de realizado visitas a diferentes empresas del sector y recibido relevante información en aspectos relacionados con prevención de riesgos laborales y primeros auxilios.

En el transcurso de la presentación, se informó de que casi 200 jóvenes formalizaron la preinscripción para tomar parte en esta Escuela Taller, lo que revela el grado de aceptación y reconocimiento que posee este tipo de programas formativos, entre aquellos estudiantes que deciden abandonar los itinerarios de educación reglada y se encuentran desempleados.

"Los alumnos de Escuelas Taller como esta de Ricardo Magdalena no sólo salen mejor preparados para acceder al mercado laboral y desempeñar un oficio con garantías de profesionalidad, sino que también aprenden valores y comportamientos que les serán muy útiles en sus relaciones laborales futuras. Es decir, no sólo se forman como trabajadores sino que también como personas", ha recalcado la Vicepresidenta de Zaragoza Dinámica, Lola Ranera.

En este sentido, Ranera ha redundado en los beneficios sociales de proyectos como este en situaciones excepcionales como la actual coyuntura de recesión económica mundial: "Somos conscientes de que esto es sólo una gota en el océano, pero eso no significa que la labor realizada, a su escala, tenga una enorme repercusión e importancia para muchos jóvenes y muchas familias. Crisis como la actual hacen más valiosos si cabe programas como este en los que no sólo se forma a jóvenes en un oficio, sino también se neutraliza el riesgo de exclusión que padecen".

Escuelas Taller: formación, educación e integración

El Programa de Escuelas Taller nació en el año 1985 para dar respuesta a las altas tasas de desempleo de jóvenes con bajo nivel formativo y serios problemas de inserción laboral y de integración social. Además de formar y aportar experiencia laboral y profesional a los jóvenes desempleados participantes en los programas de las escuelas taller, se recuperan oficios y se acomete una tarea cultural de primer orden debido al carácter emblemático de los monumentos intervenidos, en este caso el Pabellón Oeste de entrada al Cementerio Histórico, y en otros, dependencias como el Antiguo Matadero Municipal de Zaragoza, obra también del arquitecto zaragozano Ricardo Magdalena.

El objetivo último y fundamental de la Escuela Taller es conseguir la inserción laboral de los alumnos-trabajadores, jóvenes desempleados sin cualificación profesional con edades comprendidas entre los 16 y 25 años, mediante la ejecución de un proyecto de obra real sobre el que se desarrolla un programa de formación ocupacional en alternancia, eminentemente práctico e intensivamente dirigido al empleo.

En las Escuela Taller, además de integrarse la formación profesional y la experiencia laboral, se proporciona al alumno información sobre técnicas de búsqueda de empleo y autoempleo, creación y gestión de empresas, seguridad e higiene en el trabajo, primeros auxilios, alfabetización informática, igualdad de género, buenas prácticas medioambientales y otras materias propias de la formación académica reglada de la educación secundaria obligatoria adaptadas al perfil de cada participante, como por ejemplo, y sobre todo, matemáticas y lengua española.